Gracias, Jesús, Gracias

Porque sin haberlo merecido
de ti la vida he recibido,
gracias.

Porque cuando no era productivo
Tú me mantuviste vivo,
gracias.

Porque nunca cesa tu generosidad,
a pesar de mi infidelidad,
gracias.

Porque en mi corazón sigues sembrando
y a la libertad me vas llevando,
gracias.

Porque cuando la vida me confronta
tu dulce mano me conforta,
gracias.

Porque tu amor por mí es profundo
y nada se le compara en el mundo,
gracias.

Porque para ser tu discípulo me convocas
y mi ardiente respuesta provocas,
gracias.

Porque si de ti me alejo, me retienes
y me atrapas con tus bienes,
gracias.

Y por si en el futuro se me olvida
agradecerte por la vida,
gracias.

Gracias, mi Señor, gracias.

SE HIZO JUSTICIA

Aunque duele y no hay calmante,
no sabes Cuánto me alegra
que estés viviendo un dulce presente.
Goza, disfruta y celebra.

La vida ha hecho justicia,
por fin te ha liberado de las fauces
del lobo y su inclemencia,
ahora el amor y tú hacen las paces.

No te afanes por convencer al mundo
y no intentes limpiar la conciencia,
lo de ayer no fue sublime ni profundo,
mas lo de hoy es todo complacencia.

Vuela tan alto como puedas,
ahora que la vida te ha otorgado alas,
alcanza todo lo que quieras,
pues, con tu bondad hasta el infinito calas.

Y, por favor, no voltees tu mirada atrás
ni permitas que nada te desvíe del camino,
así en tu futuro siempre paz encontrarás,
porque NADA vale lo que tiraste al olvido.

QUIÉREME

Quiéreme todo lo que quieras,

porque para quererte

quiero estar en tu vida.

Quiéreme, quiéreme mucho,

quiéreme hasta que quieras

y cuando ya no quieras

Yo te seguiré queriendo.

Quiéreme todo lo que quieras,

porque para quererte

quiero que estés en mi vida.

MIS DOS LUNAS

Dos lunas circundan mi atmósfera,
me iluminan,
me engalanan,
le dan brillo a mis noches,
ahuyentan los asomos de oscuro sufrimiento.

Dos lunas circundan mi atmósfera,
siempre bellas,
siempre estrellas
que esfuman los reproches
de amores que recusan sin remordimiento.

Dos lunas circundan mi atmósfera,
todas mías
nada ajenas,
si jamás me faltan
mi vida brillará cual fulgurante firmamento.

Compañera

Eres un encanto de persona,
tu timidez y sigilo honran tu belleza.
Eso y muchas otras cosas explican
Mi fascinación y encantamiento.
Sé que prometí no molestar,
sin embargo, sacarte de mi cabeza
es cosa muy compleja y no ayudan
mis sueños, tu sonrisa, tu recuerdo.

Perdona que ahora dé licencia
a mis palabras que confiesan
la combustión que incesantemente
por ti se produce en mi corazón.
Perdona por mi impertinencia,
pocas veces mis letras atraviesan
la barrera que me hace inmerecerte,
pero en mí no cesa la ilusión.

¿Fue imposible amar y ser feliz?

Para cualquier persona la felicidad es posible,
siempre que lo decida y trabaje en ello.
Tu felicidad a mi lado fue posible,
fue luz real y no un fugaz destello.

Recuerda esto muy bien,
tanto como tu nombre:
lo que en la historia sucedió alguna vez,
es susceptible de volver a acontecer.
En este caso es cuestión de voluntad,
pues, no creo en el amor como sentimiento,
el amor en el que creo,
puede que surja a partir de un sentimiento,
pero se consolida y se hace real
en el corazón, justo ahí,
donde se libran las grandes batallas
y se toman las decisiones importantes.

Si quieres abrirte un carril
en la autopista de la felicidad,
no esperes un milagro
ni volver a “sentir” algo,
pues, el amor,
más que un sentimiento,
es una decisión,
y las decisiones se toman en libertad.

Por eso te suelto,
no por cobardía,
no porque te dejo,
sino por valentía,
esperando que descubras,
que el amor a mi lado
no es una prisión,
sino un seguro refugio,
donde no penetran, por más que intenten,
las llamas abrasadoras del odio
y mucho menos la frialdad
con la que abraza la soledad.

SERÁ EN OTRA OCASIÓN

…y pensaba que todo iba a cambiar,
que las cosas mejorarían,
que el agua sería más limpia
que el aire sería más puro,
que el otro importaría más,
que el equilibrio se restauraría…

Ilusión, vana ilusión, eso ha sido.
Todo sigue igual que antes,
los mismos ambiciosos
jugando a ser líderes,
los mismos narcisistas
simulando gobernar,
los mismos inconscientes
atizando la autodestrucción.

¡Vaya que sí,
todo pasó
y nada pasó!

En estos momentos

En momentos como este,
por más que lo deseo,
y lo deseo con locura,
y no puedo verte,
no puedo menos que
aliarme con el sol,
así tendré la certeza
de verte o tocarte,
aunque sólo te alcance
el más ínfimo rayo de luz,
en todo caso no podrás
escaparte de él para siempre.
En algún momento te alcanzará
y con él van mi afecto y devoción.