¿Es necesario educar sobre la importancia de la intimidad y la discreción o esto es cosa del pasado?

En nuestros días es inmanejable el efecto e impacto de las redes sociales y los medios de comunicación en la vida de las personas y las relaciones de cualquier índole. Capturar y mostrar las experiencias significativas, sean tristes, alegres, positivas o desafiantes, está en el inconsciente colectivo de las nuevas generaciones: “todo hay que compartirlo”. Pareciera una necesidad imperiosa.

No me opongo de manera enérgica a esto. Pero veo con preocupación que se pierda cada vez más la noción de intimidad. ¿Qué reservamos para nosotros mismos? ¿La privacidad dejó de ser importante? ¿Mantener un secreto es cosa del pasado? Pues, la tendencia es no reservarse ni las peleas ni los desamores, todo “se puede” compartir.

Las redes sociales y los medios de comunicación, en especial aquellos con gran interés en temas de farándula, testifican y dan cuenta de la gran cantidad de información que fluye por estos medios. Buena parte de esta información es auto-publicitada o consentida por sus protagonistas, exponiéndose al escarnio público y a la burla; dejando una enorme puerta abierta para que los derechos sean vulnerados y la dignidad mancillada, insisto, muchas veces de manera consentida.

Ciertamente, no siempre se tiene el consentimiento para este tipo de publicaciones, pero, precisamente, esto hace parte de la misma dinámica o tendencia actual: “todo hay que compartirlo”. A mi parecer, es un error que expone innecesariamente nuestra seguridad física, económica y emocional, toda vez que se publican o comparten informaciones, experiencias y situaciones sin el más mínimo tacto de discreción.

La educación y la familia deben tomar cartas en el asunto. Cualquiera sea la estrategia desde casa y en la escuela, no puede ser simplemente la prohibición o la “satanización” de estos medios y redes, se debe enfocar más en el desarrollo y formación del pensamiento crítico, proporcionándoles criterios y herramientas para que hagan un uso responsable de los mismos y, lo más importante, comprendan y vivan la intimidad como uno de los principios que hacen de la persona y la sociedad realidades más valiosas y sujetos de respeto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s