¿Fue imposible amar y ser feliz?

Para cualquier persona la felicidad es posible,
siempre que lo decida y trabaje en ello.
Tu felicidad a mi lado fue posible,
fue luz real y no un fugaz destello.

Recuerda esto muy bien,
tanto como tu nombre:
lo que en la historia sucedió alguna vez,
es susceptible de volver a acontecer.
En este caso es cuestión de voluntad,
pues, no creo en el amor como sentimiento,
el amor en el que creo,
puede que surja a partir de un sentimiento,
pero se consolida y se hace real
en el corazón, justo ahí,
donde se libran las grandes batallas
y se toman las decisiones importantes.

Si quieres abrirte un carril
en la autopista de la felicidad,
no esperes un milagro
ni volver a “sentir” algo,
pues, el amor,
más que un sentimiento,
es una decisión,
y las decisiones se toman en libertad.

Por eso te suelto,
no por cobardía,
no porque te dejo,
sino por valentía,
esperando que descubras,
que el amor a mi lado
no es una prisión,
sino un seguro refugio,
donde no penetran, por más que intenten,
las llamas abrasadoras del odio
y mucho menos la frialdad
con la que abraza la soledad.